Combina datos del POS, CRM, redes sociales y sitio web para construir una visión completa de cada cliente. Permite entender comportamientos de compra, personalizar ofertas y aumentar la fidelidad del cliente.
Combina compras, mensajes y visitas al sitio en una sola vista, sin planillas sueltas.
Agrupa clientes por comportamiento: frecuentes, inactivos, de alto valor, entre otros.
Permite armar campañas dirigidas a cada segmento, en vez de un mismo mensaje para todos.
Identifica quién dejó de comprar o interactuar, para actuar antes de perderlo.
POS, redes sociales, WhatsApp y sitio web, según lo que uses.
Cada cliente queda identificado con su historial completo.
Grupos de clientes según comportamiento y valor.
Ofertas y comunicaciones dirigidas a cada segmento.
Ejemplos concretos de cómo Customer 360 se adapta a distintas situaciones.
Un gimnasio unificó las reservas de clases con la actividad en redes sociales para identificar a sus socios más activos y ofrecerles renovaciones anticipadas con beneficios especiales.
Un centro de salud combinó el historial de turnos con las consultas recibidas por WhatsApp para detectar pacientes que no volvieron a agendar, y les envió un recordatorio personalizado.
Una tienda online cruzó los datos de compra con la interacción en redes para armar un segmento de clientes frecuentes y enviarles descuentos exclusivos antes que al resto de la base.
Una academia de idiomas identificó, a partir de la baja en asistencia e interacción, a los alumnos con mayor probabilidad de no renovar el curso, y contactó a cada uno a tiempo.